Como mejorar el turismo popular

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Puede haber en Brasil un turismo netamente popular que combine las premisas básicas de buena calidad con bajos precios?. Sí.  De hecho existe. Pero hay que mejorarlo bastante. No es una tarea fácil. Sobre todo porque se trata de un desarrollo que debería  implementarse en forma simultánea en uno de los paises de mayor extensión del planeta. 

La pregunta en un plano más pragmático es si se puede contar con pousadas que cobren precios promedio de 40-50 reales por casal, sin resignar atención y calidad . Y si además se puede tener transportes públicos baratos y eficientes para trasladar al turismo. 

La respuesta es afirmativa, aunque hay que trabajar mucho en ese sentido, sobre todo para captar un mercado más allá de las propias fronteras . (fundamentalmente de Argentina, Chile, EEUU e incluso países europeos).

Por suerte las mejoras que deben viavilizarse no son de carácter estructural. Por el contrario, Brasil posee una buena red de hoteleria económica y autotransporte de pasajeros que cubren practicamente todo su inmenso territorio. Sin embargo es en los aspectos coyunturales donde se detectan las fallas más habituales. Y a la vez las más fáciles de resolver. Porque en realidad se trata de problemas que apuntan más a lo individual que a lo  relacionado con una política gubernamental para el turismo.  

En materia de alojamiento a bajos precios los propietarias de pousadas deberían en muchos casos efectuar mejoras en sus establecimientos que no alcanzan cifras importantes. Remodelaciones relacionadas con aspectos ediilicios superficiales y en algunos casos de limpieza. No así con la cordialidad en la atención al turista, que es un rasgo característico de todos los brasileiros.

En cuanto al transporte público, es bastante diferente en cuanto a eficiencia en cada estado. Habría que homogeneizar el sistema en ese sentido. Sobre todo en las grandes rodoviarias  y sus áreas adyacentes que no cuentan con una buena señalización.

Existe un tercer tema que ya entra en la esfera de instrumentación de políticas: no permitir que Brasil pierda su esencia de país tropical, aún virgen en grandes zonas. Que el progreso no avasalle la naturaleza imponente que constituye uno de los grandes patrimonios de la humanidad.         

Autor: Jorge Goldmann

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